Y a veces te busco y pienso que es mejor no encontrarte. Instintivamente me sale el yo más intenso y feliz de aquellos días ya pasados, pero sabes que es lo bueno, que me he dado cuenta de que todo cambiado de perspectiva tiene nuevos matices y detalles por descubrir. Si no puedo escuchar esa canción, esperaré un nuevo disco; si duele caminar por el parque, pasaré en bici; si me cuesta dejarme llevar, confiaré de nuevo en quien me ofrezca una sonrisa. Siendo yo otra vez, sin miradas de reojo, dando el 100% como siempre he hecho, como una vez hice. Llegó el momento de desmitificar y de cambiar los roles. Llegó el momento de vivir como el suelo se deshiciese bajo mis pies. Es la hora de volver a ser la misma intesidad de siempre, eso sí, apostando el doble y jugando el triple de lo no ganado.
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